El sonido de la selva
El sonido de los tambores fue una constante. Un acompañante que nunca nos abandonó. Siempre en la lejanía y escondido en las entrañas de la selva. Una misteriosa seducción que estaba en todas partes. Parecía emanar de la jungla y de la niebla misma. Como una materia oscura e invisible donde anida el hechizo, la premonición, la intriga y el secreto. Un llamado constante al ser primitivo que se encuentra dormido dentro de todos nosotros. El enigmático emplazamiento al salvajismo, la locura, al terror, al exceso. En una noche larga noche de espera y de incertidumbre, se escuchaban a la distancia. Tuve que taparme las orejas para poder dormir y que al otro día sucediera lo que tendría que suceder. Ocurrieron terribles eventos dentro de este viaje que narraré después. Cuando escapamos de una población donde quedaron sembrados algunos recuerdos que nos unieron y a otros nos distanciaron. Pasaron sei...