Templos del conocimiento
Los templos del conocimiento Un largo día de navegación a favor de la corriente por el Río Congo fue nuestra introducción a nuestra vida por un mes. En ese inicio, comenzamos a ver en las orillas y en el afluente mismo, esa animación humana acentuada por la pasividad que preside a la tormenta. En poco tiempo nos habituamos, y se convirtió en una bella monotonía como la respiración de un dragón dormido. Cada latido de esa bestia dormida retumbaba silenciosamente. Llegamos casi al caer la noche a Yangambi, que se introdujo así misma con imponentes construcciones de viejos y abandonados almacenes construidos a las orillas del río en los tiempos de la colonia Belga. Los más sorprendentes eran esos soberbios centros de investigación que se divisaban desde la distancia y que hoy en día siguen activos por medio de donaciones de todo el mundo. La biblioteca todavía recibe libros de diferentes países con investigaciones de todo tipo sobre selvas y enferm...